lunes, 14 de septiembre de 2015

LA OTRA "GUINDA" DE VILLA

                       LA OTRA "GUINDA" DE VILLA 


  
¿Ves? Mira:allí arriba esta Dios, aqui abajo, "La Guinda" Ese es el camino donde se mete euro para hacer "caja" compañeru.

Es el ultimo trofeo, allí donde se yergue la alargada sombra del ex sindicalista José Ángel  Villa, la que se  proyecta en vida aún más allá de los confines de la barra de un bar. Esa iconografía mineral donde laboran bebidas almacenadas en tinajas de barro, odres y vidrio, algunos de sus pupilos silentes que vierten en vino y cerveza sus ansías baldías. Colaboran de esta liturgia pagana como para dar sentido a sus otras vidas, dentro de una sociedad que perdona más no olvida.
Los compañeros de siempre se afanan para que sigan los chiringuitos donde se extraen fondos como"para ir tirando". Otros tomaron la linea del medio y se les descubrió el pastel.
Así fue en los inicios de cuando no se ponía el sol en sus dominios y así deberá seguir siendo para perpetuar el milagro-ya sin panes ni peces- donde no habita ya el carbón prejubilado en las entrañas de una tierra, de una cultura. Hasta el nuevo alcalde de la vieja ciudad que no era bien visto por el “dios barrenero” le rinde culto, homenaje en este milagro del perdón “cristiano” que nos habita.
Antonio fue el reinventor de todo esto d elos chiringuitos de origen vasco. Pero mantiene su obediencia al partido cuando esta con Wences su secretario general en la AMSO.
En ese lugar llamado “la Guinda” era el elegido por los gobiernos que el personaje elegía a dedo para festejar al exégeta Mateo, cuando el verano cerraba su ciclo vacacional. Allí cerca de la casa del saber degusté el sabor procedente del mondongo de cochino y el pan nuestro de cada día que el les ofrecía en el recreo de sus tareas políticas. Para hacer la digestión ¿Qué sino mejor que un anís de guindas de las abuelas?
Eran otros tiempos de cuando el ex presidente Tini Areces pasaba mucho por allí más que nada para saludar al personal. De allí surgió la leyenda urbana, de entre las cacerolas: "Chaquetona"
Allí en el post acto gastrónomo surgió el apodo de “chaquetota” para aquel  personaje que usaba traje a medida, extraído el mote de la entrañas de las entrañas de la tierra, del ingenio de los conmilitones del totémico personaje y sus sicarios quienes eructaban la tarde entreteniendo sus comentarios jocosos salpicando la mesa de mocos y eructos como estos. Porque de aquella “villa mandaba mucho chaval caguenmimanto”
Hoy los hijos de su limo le veneran a escondidas recordando aquellos axiomas legendarios “como va lo del tu fiu” y ya casi todo estaba arreglado. Le deben favores pero los pagan en silencio porque no es políticamente correcto manifestarse así en público por el favor otorgado. Más, siempre hay una vela encendida en el incensario, en esa palmatoria socialista para quien tuvo el poder de nombrar y desnombrar hasta que le pudo la vanidad dejándose llevar por el vil metal. Porque ese “caballero poderoso” pudo con el y dio en tierra con sus ansias de gloria y poder.
El chiringuito de La Guinda se montará tras la apertura del curso universitario
Otros optaron por alejarse prudentemente de la "quema"pero se mantiene el espíritu de "la Guinda" de un pastel donde algunos comieron. 
Ahora sus antiguos conmilitones le rezan en silencio parapetados tras los surtidores de donde brota la rubia cerveza y tras los hornos dond ese cuecen los chorizos y el pan. Aquellos personajes que no osaban ponerse el mandil y los manguitos para servir las viandas de las fiestas “tiran” ahora la espumosa cerveza como maestros posaderos. Así los describió sine die, aquel periódico que una tarde de enero suprimió de su mancheta - sin previo aviso- el yugo y las flechas.
El alcalde socialista hace cola, como uno más, para degustar las delicias de ese lugar de culto, un icono para la familia socialista ovetense: la AMSO.
Como para mantener la tradición la reviven allí, dándole encanto a ese “fartódromo” llamado eufemísticamente “la Guinda” el mismo donde hace cola el abnegado Wenceslao-mi reino por un tripartito- el mismo que lleva por nombre el de una catedral gótica, checa. Hasta esos lugares lejanos llegaba la alargada sombra del patriarca minero. La misma piel sojuzgada que ahora habita recluida en ese castillo sin nombre como un “fantasma si cadenas” en el que aún siguen teniendo fe sus antiguos camaradas.

Cuando comenzó el "asuntu" eran otros los protagonistas. Ahora aquello recuerda solo el solar donde Masip ideó esta moda perniciosa-dicen- para el sector, la de los famosos chiringuitos
Ya no son aquellos gulach que degustaban los mineros sin fondón en el Katowice polaco, dond se impartían curso de formación sindicalista, trocados ahora por calamares fritos y chipirones y mucho chorizo.  Cuando el programa de “formación del espíritu nacional” tocaba a su fin y fue clausurado, sustituido por cursos donde dar cabida al lumpen proletariado para entrar en otro orden de cosas, siempre relacionadas con el dinero ¿Que si no? El vil metal.
En estos días en el que el recuerdo, la añoranza les invade, entonan en el fondo de sus torturadas almas, un grito de esperanza esperando en ingles que brpta espontáneo a la espera de un nuevo mesías. !!!Villa life!!! Surge el grito de entre las piedras centenarias de la vieja universidad donde se asienta arrumbada por el paso del tiempo y la historia en sus paredes centenarias esa “guinda del pastel”
Es ahora cuando Wenceslao se coloca sus mejores galas para participar de esa liturgia oculta, semilevítica, esperando compartir la “hostia” en homenaje al creador de ese istmo donde no se ponía el sol.
Cuando venía de rendez vous a la capital, Villa siempre salía bien abrigau,no se iba de vacío. Gabino era tan atentu.
El mismo Villa acostumbraba -cuando sus “deberes” se lo permitían- acudir para, de paso hacia la ciudad heroica, verse con su amigo el gendarme de la derecha asturiana. Entonces solían regalarse entre ambos una boina sin “capar” y una bufanda para el invierno que se acercaba cuando el otoño ensombrecía la vetusta ciudad. En sus dominios a ves compartidos, lo dicho: “no se ponía el sol”.
Ahora los castillos son otros,los que se levantan cual castilletes etílicos, vencidos por el peso de los soportales en la ciudad clariniana. Vestigios de aquel seudo invento del “hijo de papá” que tuvo la infeliz idea de copiar del choco vizcaíno un calco de estos baretos callejeros donde ahora oficia la izquierda legal y la que ya no lo es.
Otros, acaso más avispados, al socaire del éxito de los chiriguitos colocan su carpa. No está bien visto por los hostelero que censuran a la municipalidad por permitir este "desaguisado"
De esta manera el lumpen chigrero le va ganado terreno al industrial, al menestral de plaza que paga los obligados impuestos y esto no gusta entre esa clase representada por el trajeado “fiu del Porretu”.Ellos más que “pedir” exigen su cuota mateína ,un trozo del pastel de las fiestas. Por tanto: los tiempos cambian, más tanto las personas.
Ese axioma puede verse estos días en esta ciudad de “gaita y tambor”.Y que no falte, cuando a más de uno, en pura nostalgia, hecha de menos aquellos festejos caso menos austeros en que solo los ricos podían ponerse sus mejores galas para lucir en la temporada de Opera. Más siempre les queda un consuelo: Pronto podran resarcirse cuando tomen carta de naturaleza los famosos Premios Princesa de Asturias que anualmente se entregan en ese Teatro convertido en icono de la burguesía regional, renombrada  “casta” por quines comparten gobierno en la ciudad.
Aqui en la trastienda chiringuitera se elaboran los latos para los "mateinos"ovetenses y venidos de otros lugares. En ello se afanan las veteranas mujeres de la AMSO, para no dejar que nadie salga con hambre de allí.
Ellos, los otrora pupilos del famoso minero se contentan con servir bebidas y comidas por la “noble” causa en el recuerdo de aquel prócer que dio sentido y algo más a sus vidas. A veces les observo distante, que no distraído, en ese templo del alcohol, por contemplar  como disfrutan de su trabajo.
Pero ¡ay! falta en ese templo festivo quien les dio el “seny” que dicen mis amigos catalanes. Espero con un “cava brut” guardado en la nevera para cuando se produzca ese "milagro" que tantos catalanes esperan. En esta tarde de domingo-lunes en mi blog- veo que nada cambia, solo se transforma. Y así deberá seguir para cumplir con el rito, las enseñanzas escritas en un envase de “anís de guindas” 


Una de estas espera su turno en la nevera para el 27 de este mes.!!!Saluz!!!

1 comentario:

  1. Buen trabajo maestro. Entre líneas se lee bastante también, jeje.

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